No somos pesimistas, pero si realistas. Pensamos así porque es muy frágil nuestra estructura económica, poca experiencia negociadora que tenemos y los resultados negativos de otros países. El Tratado De Libre Comercio de América Central, conocido como DR-CAFTA-siglas en inglés fue firmado en agosto de 2004 y desde entonces ha sido pospuesto varias veces. Es un acuerdo comercial negociado entre Estados Unidos y cinco países: Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua. Uno de los principios en que debe fundamentarse toda negociación es la equidad. En el caso de RD no es así, porque no estamos negociando en igualdad de condiciones.
El capital y la tecnología de las empresas dominicanas son deficientes, sistema eléctrico inestable, caro, de doble facturación, intereses bancarios altos y elevados impuestos. Esas variables disminuirían nuestra capacidad de negociación frente a las grandes empresas de EUA, donde la producción de bienes la realizan con altos capitales, tecnología novedosa, sistema eléctrico permanente, subsidios y reglas de juego claras. ¿Puede la Rep.Dom firmar el Tratado?, EVALUEMOS PRIMERO CON OJO CRITICO Y SIN DEJARNOS APLICAR LA LEY DEL EMBUDO (TODO PARA ELLOS Y POCO PARA NOSOTROS).
Si firmamos el TLC, las empresas de EUA se tragarían nuestros pequeños negocios. Los empresarios de Santiago le dijeron al país sobre las dificultades que tienen para competir con EUA, debido a que los apagones eléctricos, el bajo voltaje, la doble facturación y los altos impuestos, afectarán "gravemente" las industrias y el comercio, obligándonos a desaparecer.
Para competir y lograr un desarrollo real del país, PROPONEMOS: que el sector empresarial e industrial asuma como una filosofía la calidad, la disciplina, implemente planes de negocios previo estudio de factibilidad, utilice personal idóneo y la tecnología de punta. Que el gobierno baje los impuestos, intereses, mejore el sistema eléctrico, de facilidades crediticias, reducir los gastos en publicidad, viajes, dietas, electricidad, combustibles, teléfonos, nómina de funcionarios, ayudantes civiles, botellas políticas, cerrar el Despacho de la Primera Dama, quien consume más que cualquier secretaria de estado, Inespre y otras áreas que están haciendo el trabajo de otras dependencias, Invertir más en educación, salud y NO UTILIZAR EL PRESUPUESTO PARA LA REELECCIÓN Y OBRAS NO PRIORITARIAS.
Si hubiésemos entrado al TLC, seguro que nuestras empresas estarían en el camino del cierre o se fusionarían con empresas de EUA y como éstas disponen de más capital, tecnología y facilidades, serían las que dominarían su Consejo directivo, imponiéndoles sus reglas y el comercio dominicano estaría en manos extranjeras, frustrando al empresario dominicano e incrementando la pobreza del pueblo. El gobierno seguirá quitándoles recursos a importantes secretarias para dárselos al Metro, reducción de los subsidios a los alimentos y los presupuestos a las entidades públicas, afectando más a los pobres. También los EUA nos impondrán la cultura del consumismo de bienes innecesarios para poder vender su alta producción.
Agréguele esta otra bomba de tiempo, LA REFORMA FISCAL promulgada mediante la Ley 4-07 nos trajo como regalo de año nuevo: Prohibirle a la clase media y a los empleados comprar vehículos usados porque se prohibió la importación, precios altos en los combustibles, alimentos, pasajes, en los servicios telefónicos, agua, luz, más apagones, desempleo, etc. Indudablemente esto afectará la gobernabilidad, mediante protestas, huelgas, asaltos, violencia, sabotajes y otras acciones del pueblo por defender su derecho a la vida. Los dirigentes políticos, comunitarios, estudiantiles, sindicales, las iglesias, los medios de comunicación y el pueblo, deben sensibilizar al presidente como Jefe de la Administración pública y exigirle que cumpla las propuestas indicadas anteriormente. De lo contrario NO HABRÁ PAZ.