Una mañana sentado frente a mi casa, tomándome una taza de café, recuerdo había una temperatura fresca y agradable la cual me refrescó mi memoria y me puso a recordar cuando cursaba el 8vo. grado en la escuela de mi pueblo natal. El profesor de ese entonces nos explicaba las funciones de las Cámaras de Diputados y Senadores: Legislar, aprobar los proyectos de Leyes que vayan en beneficio del País, entre otras atribuciones.
Lo que no recuerdo que me explicara mi profesor, es que los Diputados y Senadores fueran los dueños y amos del país. Sus ambiociones y actuaciones demuestran que si, que se han convertido en dueños y amos de Quisqueya. Hacen de la Constitución y de los proyectos de Leyes lo que les venga en Gana.
Me doy otro trago de café y continúo meditando, debo decirles que el café estaba muy caliente y el humo que salía de la taza era oscuro como las deciciones y negociaciones que hacen nuestros Legisladores en provecho propio y no en beneficio del País, sino de sus partidos y determinados sectores que les rodean.
Proseguí saboreando mi taza de café, y el aroma que percibía era idéntico al aroma de los pesos[$$$]; y en la mesa donde colocaba la taza de café mientras escribía, me di cuenta que tenía 3 patas de colores rojo, blanco y morado, que coincidencialmente son los colores de los tres partidos mayoritarios de República Dominicana, que representan esos famosos y legendarios Diputados y Senadores, "Amos y dueños del País". Y no quiera usted saber la cantidad de negociaciones turbias que se hacen por debajo de esa mesa, todas para beneficio propio y en algunas ocasiones del partido al que representan.
Al darme el último trago de café pude ver en el fondo de la taza una fórmula se llama REFERENDO-CONSTITUYENTE, significa que el pueblo puede participar en las deciones de proyectos de leyes que en realidad beneficie al país.
No podemos dejar que los Diputados y Senadores sigan con salarios de lujos, exhoneraciones, controlando Organizaciones no Gubernamentales (ONGs), disfrutando del mejor centro de salud del país, mansiones de lujo; y para colmo los que representan nuestras provincias, cuando son elegidos se mudan a la capital. A mi parecer el país marcha mejor sin diputados y senadores.
¡Que sea el pueblo integrado por hombres y mujeres íntegros, que se preocupen por su País, el que decida su destino!
¡Que se integren a la política personas SERIAS Y CON VALORES MORALES, de buen actuar ante la sociedad!
Malditos sean los Diputados y Senadores que de la noche a la mañana se han hecho millonarios. Por eso digo con voz pura, por que soy hijo del pueblo... MIL VECES MALDITOS SEAN.
Debo recordarles que el café que me tomaba era muy amargo, no por falta de azúcar, sino por culpa de los Diputados y Senadores.
Nota: Cualquier similitud de las actuaciones de los Senadores y Diputados con las de otros funcionarios del gobierno, no es coincidencia, es producto del síndrome de corrupción que arropa la República Dominicana.